Nado ingrávido con la marea alta, el mar agitado y la bravura de las grandes olas rompiendo con furia en la orilla. ¡Ese lugar tan habitable en el que me brotan branquias y aletas!
«EÓLICAS», by Francisco Acosta © ℗
FRANCISCO ACOSTA. Pianista/Compositor. Profesor de Piano, Lenguaje Musical y Armonía. Estudió en Conservatorio Superior de Música de Sevilla.
sábado, 5 de agosto de 2017
EÓLICAS. Mar agitado
jueves, 3 de agosto de 2017
MIS PAUTAS DE VIDA SALUDABLE
Creo que cualquier nutricionista estará de acuerdo conmigo. Os voy a relatar mi experiencia sobre perder algo de peso y mantener unas pautas de vida saludable.
Si reduces la ingesta de carbohidratos (cereales, pasta, pan, galletas...) y azúcar (azúcar refinada, bebidas azucaradas, bollería industrial, dulces en general, helados, mermeladas...), y un 25 % menos de cantidad de comida en cada plato, conseguirás perder peso con total garantía.
Come despacio. Mastica 25 veces cada bocado. También y, según mi experiencia, se puede perder peso tan sólo pesándose a diario. Basta con recordar de forma constante las cifras de peso corporal. Esto es un aliciente, una forma de automotivación a nivel mental para seguir aplicando la dieta y poder conseguir los objetivos deseados. Digamos que te mantiene siempre alerta.
Pero no bajes la guardia, hay que tener cierta fuerza de voluntad, no vale relajarse y no ser metódico.
He aplicado estas prácticas durante 6 meses y he adelgazado 12 kilos. Según la tabla relación complexión física/altura, ahora estoy en mi peso ideal y me siento estupendamente.
Tampoco hay que obsesionarse con querer bajar peso haciendo ejercicio físico (por supuesto es necesario como complemento y por una cuestión cardiovascular, importantísimo para la salud), porque lo que incide realmente en el peso es la ALIMENTACIÓN.
Y lo de comer 5 veces al día es un mito, un invento sin base científica. Si comes más veces siempre acabarás comiendo más. Así que come sólo 3 veces al día. Y si el hambre aprieta entre comida y comida, bebe agua o bebida sin azúcar, algún fruto seco o algo de fruta (pero, ¡cuidado!, en muy poca cantidad). Es una cuestión de actitud y fuerza mental. Tomar conciencia de qué y cómo comes y asumir el reto.
Dice acertadamente el dicho popular: «Comer es morir» y «Come poco de mucho y mucho de nada».
Inmediatamente después de una comida rica en carbohidratos, la glucosa absorbida a la sangre produce una secreción rápida de insulina por el páncreas. Por su parte, la insulina ocasiona de inmediato la captación, almacenamiento y consumo de la glucosa en casi todos los tejidos del cuerpo, pero sobre todo en músculos, tejido adiposo e hígado.
Y ahora la razón por la que se coge peso: Cuando el exceso de glucosa absorbida por el hígado no es transformada en glucógeno hepático, la cantidad de glucosa que penetra en la célula hepática es mayor de la que puede almacenarse como glucógeno, la insulina promueve la conversión de todo el exceso de glucosa en ácidos grasos. Estos ácidos grasos son integrados como triglicéridos y son transportados al tejido adiposo donde se depositan como grasa. ¡O sea, estás engordando!
Así que cuidado con los carbohidratos, cereales, harina, arroz, pasta, fritos, galletas, azúcar, sal.
Come más proteínas vegetales (verduras) y legumbres. Y menos proteína animal (grasa), embutidos procesados, huevos (la yema es grasa pura). Come chacina ibérica, sobre todo. Reduce la ingesta de carne. Según la constitución y forma de nuestra dentadura, y nuestros intestinos, somos animales herbívoros, ¡no carnívoros! Nuestros incisivos no están diseñados para rasgar carne cruda. Aunque culturalmente nos hemos convertido en omnívoros.
Come con moderación alimentos hipercalóricos: foie gras, patés, aceitunas, salsas, mantequilla, manteca.
Intenta sustituir los embutidos por frutos secos (o modera su ingesta). Cuidado con ingerir mucha fruta (azúcar). Aunque, repito, todo en su justa medida.
A modo de ejemplo recomendaré el Edamame (leguminosa), que es la vaina verde de la soja. La vaina se cuece durante 4-5 minutos y se extrae el grano (parecido a la haba). El grano se saltea con una pizca de ajo, sal y pimienta (¡delicioso y saciante!). Tiene un alto contenido nutricional (vitaminas) y muy bajo en calorías y carbohidratos.
Y por último, en cuanto a las bebidas destiladas, diré lo siguiente. A los licores (ron, vodka, ginebra...) se les agrega azúcar luego de la destilación, así que contienen un alto grado de azúcar (exceptuando el whisky que es muy puro, ya que lleva nada o muy poca azúcar). Agregar mezclas a las bebidas destiladas aumentará considerablemente el contenido de azúcar de forma importante. Si le agregas una tónica a tu gintónic, le estarás sumando 27 g de azúcar extra (¡una barbaridad!). Así que mucho cuidado con estos combinados.
Y para rizar el rizo, haz dos veces al mes dieta terapéutica o depurativa. Consiste en saltarse el almuerzo y llegar a la cena sólo con agua (algo traumático pero muy eficaz. Recuerda: fuerza de voluntad).
He aplicado todas estas prácticas a mi cuerpo y estoy viviendo de primera mano los resultados. La CIENCIA no falla.
LOS ALBORES DE MI HUIDIZA JUVENTUD
Yo adoraba a Beethoven y Bach. El tiempo pasaba y mi deseo de estudiar profesionalmente música se hacía eterno. Distintas circunstancias impidieron que de niño pudiese estudiar de manera reglada, pero al fin llegó el momento deseado y, en los albores de mi huidiza juventud, después de ser autodidacta, pasar por escuelas de música y profesores particulares, pude ingresar oficialmente en la especialidad de piano en el Conservatorio Superior de Música Manuel Castillo de Sevilla. Lloré tanto ese día que aún hoy se me saltan las lágrimas cuando recuerdo aquel tablón de anuncios con los alumnos que habían conseguido plaza de piano. Busqué mi nombre en la lista haciendo un tráveling de abajo hacia arriba, crucé los dedos y cuando me encontré quedé paralizado al comprobar que había superado la nota de corte para ser admitido.
miércoles, 2 de agosto de 2017
ESTAMPACIONES (libro de Alena Collar)
Esto me ha ocurrido hoy a las 5 de la madrugada, hora de mi asiduo desvelo. Si bien esta situación, antes de incomodar mi estado de ánimo por semejante atentado al sueño, ha tornado en aires de satisfacción. He descubierto este libro: «ESTAMPACIONES», de Alena Collar. He de decir que el placer de leerlo es total. Alena teje historias con desbordante imaginación y, además, da la impresión de escribir con una pasmosa facilidad (sólo reservado a verdaderos escritores). ¡Lean, no sólo este libro, lean todos sus libros! También acercaos a su blog, «Bitácora de Alena Collar» y sus siempre interesantes y agudas entradas a Facebook. Una fuerza narradora que atrapa por sinceridad y calidad literaria. ¡Bravo, Alena!
lunes, 31 de julio de 2017
PERLAMÁNTICAS
Cáigome deme encimade. Estas las tuas palámbricas que resuenan en la mía espalda. Cargo infraterma de dolor de la bosangre. Aquí un después de muerto todo tierra malgastada. ¡Sinquediú, sinquediú!, dame mar y trandipias moradas. ¿Acaso yo deloqué? ¡Ehhhh, mirandesfasias tartámides y empréundela ahora! ¡Zas, zas, zas... caldera morímela de azul...!
INTRODUCCIÓN AL RELÁMPAGO
Es el último relato de la colección. Es literatura impresionista, ese término que define la captación de lo delicado, la serena impresión del momento. Almudena Sánchez consigue cerrar, a través de «Introducción al relámpago», el resplandor vivo producido por su libro «La acústica de los iglús». He leído este libro del derecho y del revés. Como los buenos libros, precisa de varias lecturas para exprimir la pulpa. El formato se presta a ello, 155 páginas da para poner el libro bocabajo, de lado, de frente, en perpendicular, en paralelo..., así hasta dejar caer las palabras como bolas de canicas, chocando y tintineando con sus múltiples colores. ¡Lean este libro!
jueves, 27 de julio de 2017
DÍAS DE VINO Y ROSAS
Salgo a la calle dudando qué sitio elegir para saborear la rica gastronomía de la ciudad.
Me acomodo en una agradable terraza y me atiende una chica encantadora (empezamos bien). Recita sugerencias varias, todas muy apetecibles. Lo que acontece a continuación es un festín de sabores increíbles, todo resulta de una sutil presentación y exquisito gusto.
Después de la siempre bienvenida primera cerveza, me apetece una copa de vino tinto; me sirven un Rioja crianza "Belezos 50/50", ¡buenísimo!
La noche es tan agradable que no quiero irme de allí. Este panorama me incita a repetir el bebedizo del dios Baco, no queda más remedio que ceder a la belleza del momento y degustar el último reducto de la noche. ¡A vivir, que son dos días...!